Vino azul ¿moda o un competidor real?

Era el 2003. Hi5 era la red social de moda y LatinChat unía a millones de personas a través de su plataforma. Las cámaras digitales dejaron atrás el controversial rollo que solo permitía una toma, y a veces las fotos salían pésimas, porque no permitía una previsualización.

Uber, Facebook, Twitter, Airbnb, Whatsapp, Nest, Spotify, Instagram...no existían ese año, pero ahora son empresas poderosas. Esta introducción es para presentar al vino azul, de la compañía Gik Blue, una invención de un grupo de seis jóvenes que querían crear una bebida para las nuevas generaciones, fácil de beber. Por eso es más dulce, fresco y suave. Según sus palabras es menos complejo que el vino tradicional, el que conocemos tinto, rosado o blanco, y se adapta más a los millennials.

Para lograr la tonalidad azul, estos emprendedores investigaron y descubrieron un pigmento orgánico en la uva tinta llamado antocianina que le da este color característico y que es su valor diferenciador. Porque ellos no querían competir en un océano rojo, es decir aquel infestado de tiburones que se tiñe de sangre por la carnicería entre las diferentes vinícolas. Lo que querían era nadar en un océano azul, aquel que se refiere a un emprendimiento novedoso que no tiene competencia, y parece que van por buen camino.

En su web, la empresa refleja su cultura organizacional en la que no importa estar en un espacio físico para mostrar su productividad. Su leyenda dice lo siguiente:

Gïk representa la parte innovadora de la vida, porque nosotros somos así. Creemos en la rebeldía creadora, queremos innovar y construir cosas nuevas, romper con el pasado e inventar el futuro. Nunca vamos a tener una oficina fija; Internet y nuestro buzón de correo electrónico se han convertido en nuestra oficina real.

La estrategia de esta marca en Instagram es precisamente lo que un millennial quiere ver: color, narrativa y un mensaje poderoso de libre albedrío. Las cosas no están destinadas a ser, sino que cada quien vive y crea su propio camino, con sus propias reglas.

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Este vino llegó a romper paradigmas establecidos por las vinícolas centenarias. Es cierto que esta bebida, tal como la conocemos, necesita experiencia y madurez para progresar, crecer y evolucionar. Pero lo mismo decían de las telecomunicaciones o los restaurantes, y todo ha cambiado.

Hasta ahora Gik Blue ha vendido más de 90.000 botellas y ha generado una gran controversia entre los puristas y quienes apoyan las nuevas tendencias.

Lo cierto es que en el 2003 la costumbre era recibir el diario e informarse sobre los acontecimientos, mientras que hoy solo hay que ver Twitter, no solo para consumir noticias sino para interactuar con ellas. La música estaba en dispositivos y ahora se escucha a través de servicios de streaming como Spotify y el hospedaje se da a través de Airbnb, algo que en el 2003 no se concebía.

Todo está cambiando y quizá en vino azul sea la nueva tendencia y tendrá que convivir con los tintos, blancos y rosados de siempre. O quizá solo sea una moda pasajera, pero al menos trajo un poco de diversión al statu quo gastronómico.

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