Torta de Jueves Santo, el eslabón perdido de la cocina ecuatoriana

Foto: Xavier Caivinagua

A la Torta Negra de Jueves Santo se le conoce como el Eslabón Perdido de los postres, porque es un paso intermedio de la evolución de la cocina, pero se había perdido el rastro de su existencia. Menos mal la gastronomía evoluciona de la mano de las tradiciones familiares y esta receta fue rescatada en ese proceso.

Esta torta se consumía por 1830 y su nombre se debe a que era la cena del Jueves Santo porque es contundente y así se podía ayunar durante el Viernes Santo sin sentir tanta hambre.

Esta es la torta más antigua que consta en el libro el Sabor de los Recuerdos de María Eulalia Vintimilla, un referente de la gastronomía cuencana y ecuatoriana. La receta fue rescatada por la Fundación Turismo para Cuenca que, además, publicó la receta y nosotros la compartimos con ustedes.

Ingredientes

1 libra de arroz molido

1 litro de agua

1 libra de mantequilla

1 panela -oscura- grande raspada

1 libra de maní tostado molido

1 libra de queso fresco desmenuzado

3 bizcochos pequeños desmenuzados

1 cucharadita de canela en polvo

1 cucharadita de ishpingo en polvo

1 cucharadita de clavo de olor en polvo

1 cucharadita de pimienta dulce en polvo

5 huevos

2 onzas de ajonjolí

Preparación

Moler el arroz en la licuadora poniendo pequeñas cantidades hasta que se haga harina. Cocinar el arroz molido en el agua hasta que se forme una masa, moviendo constantemente con cuchara de palo para evitar que se pegue. Si es necesario añada más agua. Pase a una olla el arroz cocido, caliente y agregue la mantequilla. Mezcle bien hasta que se integren los ingredientes.

Incorporar la panela y siga batiendo. Moler el maní en la licuadora y añadir a la preparación. Poner el queso y los bizcochos. Moler las especias en la licuadora hasta hacerlas polvo y mezclar con la preparación anterior.

Batir con una cuchara de madera y llevar el recipiente al fuego hasta que espese y se vea el fondo de la olla. Retirar del fuego e incorporar los huevos de uno en uno, batiendo fuertemente.

Forrar un molde refractario con papel de aluminio y untar con aceite. Vierta la preparación y espolvoreé el ajonjolí sobre la torta. Hornear  a 120ºC de 20 a 25 minutos, hasta que se dore.

Sirva tibia si lo desea, aunque su sabor es mejor cuando está fría.

 

 

2 Respuestas

  1. Excelente rescate culinario!!

  2. Debe ser muy deliciosa, la voy ha hacer y les cuento. gracias

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