La tendencia de restaurantes itinerantes

Un restaurante nómada es una tendencia que se está imponiendo en varios lugares del mundo. Esto evidencia los cambios que viven las industrias actuales, donde lo natural, espontáneo, accesible y viral se roba la atención de los consumidores.

La primera compañía que desarrolló el concepto de pop-up retail o de tienda temporal fue la empresa californiana Vacant con sede en Los Ángeles. En 1999 los directivos de Vacant plantearon el reto de crear un espacio comercial en el que el producto fuera una edición limitada, y por tanto los compradores estarían dispuestos a hacer cola para acceder a una pequeña tienda para adquirir un exclusivo e único objeto. Una vez vendidos todos los productos, normalmente en cuestión de horas, la tienda se cerraba.

Si más productos exclusivos se encontraran en stock la tienda volvería a abrir bien en el mismo local o en otro lugar en una locación diferente manteniendo siempre el carácter exclusivo de la compra.  Siguiendo este modelo aquel local que alojaba una tienda de ropa pop-up podría convertirse en una cervecería a los dos días y en una tienda de tablas de surf, dos semanas después.

Este concepto se trata de marketing experiencial, que ofrece a las empresas un canal directo de venta, una manera eficaz para fidelizar a los clientes y la posibilidad de descubrir nuevos mercados. Es así como los foodtrucks están teniendo cada vez más acogida.

La serie animada We Bare Bears dedicó un capítulo a este movimiento gastronómico que gana fuerza a escala mundial.

Pero no solo se trata de restaurantes en camiones. Hay otros conceptos como el de Nido, un colectivo que ofrece gastronomía de vanguardia en sesiones itinerantes de cocina tradicional ecuatoriana, con menús creativos de acuerdo con el lugar en donde se encuentra. Hace poco estuvimos en la Sesión 008 que presentó su chef Miguel Ponce. Allí hizo un homenaje a sus 6 huecas guayacas favoritas. La gracia es que jamás repite platos, así que cada sesión es exclusiva.

nido-guayaquil

Existe otra experiencia itinerante pero de una manera muy singular. Se trata de un restaurante que surge para los huéspedes de Las Tanusas en Puerto Cayo, Manabí. Se arman mesas y sillas y la experiencia dura dos horas, hasta que la marea suba y se lleve el escenario perfecto de una cena espectacular. Allí el chef Rodrigo Pacheco lleva su parrilla móvil y cocina una langosta, espárragos, pulpo...Cuando la marea sube el restaurante desaparece hasta que haya una nueva sesión allí, a la orilla del mar.

Las_Tanusas_Boca_Valdivia

También existen restaurante fugaces a los que se llega mediante una app o una invitación con un código. Para unos es un servicio distinto al restaurante clásico, para otros una moda que probablemente no trascenderá, y para otros, una manera funcional y creativa en que la alta gastronomía está logrando expandirse.

Son restaurantes que se instalan de manera temporal en locales y espacios alternativos para ofrecer alta gastronomía, y que van girando por diferentes ciudades, atrayendo a su clientela principalmente mediante campañas de comunicación por redes sociales.

  • Algunos son clandestinos, y revelan la localización poco tiempo antes de comenzar el servicio.
  • Se pueden instalar en lugares curiosos, inusuales, y fuera del contexto “normal”. Galpones abandonados, fábricas antiguas,estaciones de trenes, cubos de cristal en el medio del campo, etc.
  • La comidas suelen ser temáticas y requieren de un alto nivel de elaboración.
  • Estos restaurantes los suelen montar chefs con una propuesta gastronómica creativa.
  • Los precios son accesibles para una clientela más variada.
  • Suelen ser una experiencia culinaria completa, aderezada con ambientación especial, música e interacción.

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