5 lecciones que dejan los restaurantes que sí están vendiendo

Por más que suene a cliché, el coronavirus es una oportunidad para reinventarse. Es difícil porque esto implica mandar a hacer packaging especializado para envíos, crear un menú que sea idóneo para delivery, organizarse con colegas para realizar domicilios o hacerlos a través de plataformas como Uber Eats o Rappi, que son efectivas, pero se comen un alto porcentaje de ganancias, precisamente por el posicionamiento que tienen. La situación no es fácil, pero hay que hacerlo porque esto no pasará pronto. Hace poco hablamos de lo que cambiará los restaurantes después del COVID-19 y un tema que generó varias preguntas es cómo aprovechar la tecnología en este proceso. Este texto es una guía de 5 lecciones que dejan los restaurantes a nivel mundial que sí están vendiendo y aprendiendo rápido para enfrentar la nueva normalidad que comenzará a regir.

1. Seguir el ejemplo de Blue Apron

Blue Apron es una página web, en EE.UU., que hace envíos con los ingredientes exactos según las porciones que se necesiten (pizca de sal y pimienta, 2 porciones de ahuyama, un filete de salmón) para que las personas cocinen recetas en casa acompañados de videos tutoriales dirigidos por un chef, para que todo quede perfecto. Esta iniciativa ha ido creando una comunidad para promover la cocina saludable en casa.

La ejecución es simple: los usuarios se registran en el sitio web y ordenan un plato. Por correo, llega un paquete con todos los ingredientes necesarios y exactos para elaborar una comida de varios tiempos, sin desperdiciar. Blue Apron piensa en todo ya que llega el paquete con una infografía con todas las instrucciones, paso a paso, para elaborar el plato y si no es suficiente está el video para seguir la receta.

Lo que pueden aprender los restaurantes de Blue Apron es crear paquetes de sus platos icónicos, con la receta del chef y que las personas compren el producto, paguen un precio por el know how y sigan la receta de su plato favorito.

2. Comida para preparar en casa

A diferencia de Blue Apron, la comida casi lista para preparar en casa es una excelente idea. Hay que escoger esos platos icónicos del restaurante que se puedan empacar al vacío para preparar de forma simple en casa, es decir horneando o en sartén. Si el local era conocido por sus embutidos artesanales con una salsa secreta, puede enviarlos para que las personas repliquen la experiencia en su casa.

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3. Alianzas estratégicas

Las experiencias solían vivirse en los restaurantes. Allí se ordenaba un vino con unas entradas y se pasaba a los platos fuertes y acompañado de un buen servicio, era la ecuación por lo que se pagaba. Hoy algunas personas siguen dispuestas a pagar por experiencias, pero quieren encontrarlas en un solo lugar que haga el envío directo a su hogar.

En este sentido, el gerente del restaurante debe encontrar alianzas para enviar pedidos que recreen experiencias en casa. Es decir, crear menús que se envíen a domicilio con un vino que haga el maridaje. O tener opciones de comida para preparar en casa con cervezas artesanales e instrucciones de enfriarlas por determinado tiempo, para mejorar la experiencia al saborear el plato.

Lo ideal es si una persona sola pide un plato que marida bien con un merlot, el restaurante ofrezca la botella en tamaño individual para personalizar la experiencia. Se trata de armar kits de maridaje con instrucciones, quizá en una infografía, para replicar la experiencia del sommelier en casa. Esto agrega valor y estamos dispuestos a pagar por ello.

4. Webinars o reuniones virtuales

Los webinar existían antes de la pandemia, pero se han puesto de moda por obvias razones. A muchos nos les gusta esta herramienta, pero es valiosa para crear experiencias. Por ejemplo, pueden enviar los ingredientes de sus platos icónicos y la clave de acceso para reunirse -en tiempo real- con sus comensales y preparar algo juntos. Lo bueno de los webinars es que quedan grabados y luego pueden seguir vendiendo los productos con ese mismo video tutorial, para no hacerlo cada vez.

Otra idea es hacer una cata de maridaje con sus platos empacados al vacío y vinos o cervezas artesanales, con los clientes que compraron el paquete para vivir la experiencia. Incluso pueden hacer cenas pensadas para grupos de amigos, en el que todos se conecten para vivir esta experiencia.

5. Crear una comunidad de emprendedores

En muchos países, incluso en Ecuador, varios restaurantes se han unido y desarrollado su propia forma de enviar domicilios, usando un motorizado y Whatsapp. Entre todos invierten un poco de presupuesto para hacer marketing y así realizar pauta en Facebook o Instagram de las opciones: carnes, pizzas, platos típicos, etc., en un solo lugar. De esta forma evitan trabajar con plataformas que les representan entre 20 y 30% de sus ganancias, y así sostienen su operación. Porque algo es claro, las personas siguen comiendo y esa necesidad pueden suplirla los restaurantes.

Lo importante en estas lecciones es mantener la omnicanalidad. Es decir, no se puede replicar la experiencia de manteles y cubiertos de plata, pero sí se puede recrear esa relación con el comensal a través de comida para llevar, platos para preparar en casa y videoconferencias con el chef, que a la final es por lo que muchos comensales pagan. Hay que aprovechar la fortaleza del restaurante (sea un plato icónico o el carisma del chef) y llevar esa experiencia a los hogares de los consumidores.

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