Los errores en la comunicación gastronómica

Ecuador no tiene comunicación gastronómica y las conversaciones que tenemos a diario reflejan eso. Hay comentarios recurrentes que apelan a los bloggers como irresponsables, que cobran por comer en restaurantes a cambio de reseñas. La verdad es que ser blogger solo es la plataforma en la que se comunica: blog (de ahí el término blogger). Que lo haga de forma antiética y espere comer gratis a cambio de un review es otro síntoma de que en Ecuador (y otros países del mundo) no se tiene idea de cómo ejercer periodismo gastronómico o la crítica. 

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En esta confusión, hay otros que se llaman bloggers pero no tienen un sitio web (o lo tienen pero su tráfico carece de volumen, mejor dicho no recibe suficientes visitas) sino que son instagrammers. Es decir, la fuerza de su comunicación es Instagram, así que llamarse bloggers no tiene sentido porque evidentemente su idea inicial de comunicación falló y su potencial está en otra plataforma.

De hecho, hay muchos de estos que generan negocios con esta cuenta y se les conoce como influenciadores, que ganan por la alianzas que hacen con restaurantes en esta red social para hacer reseñas. Sin embargo, la cantidad de caracteres que se permite aquí solo da para escribir poco, sin profundizar y eso no impulsa una buena comunicación gastronómica.

En esta nota explicaremos las diferentes plataformas, géneros periodísticos en gastronomía, las plataformas online y offline para entender los errores de Ecuador en la comunicación gastronómica. 

Plataformas Digitales (online)

Blog

Blog es solo la plataforma, que es un espacio digital. Puede haber bloggers comerciales que venden su contenido y su enfoque de negocio es como se hacía antes en los periódicos que tenían la señalización de Publirreportaje (cobra por lo que escribe). En este contexto, es clave la transparencia para que el lector sepa qué consume, así que el blogger debe ser tácito respecto a que su contenido es publicitario.

Hay otros blogs con enfoque periodístico que no cobran por las reseñas y su contenido respeta los diferentes géneros del periodismo, con ética. 

Instagram

Hoy los foodies están en boga gracias a esta plataforma visual que permite subir fotos. En el nombre del perfil permite 29 caracteres, en la biografía 150 y en el comentario de la foto 2200 caracteres, que es algo así como una nota corta en un blog, esas que no son indexadas por Google. Es decir, si alguien tiene ganas de comer rico y barato en Quito, y hace esa búsqueda, Instagram es tan corto que no le saldrá en el motor. Lo que sí sale son webs y plataformas tipo foros como TripAdvisor, por lo que Instagram solo funciona para usuarios de esta red, que hace que su contenido sea de corto plazo.

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Quienes se centran en Instagram son Instagramers. Si lo hacen por amor a la comida postean fotos de los platos pero no cobran por posteos en esta red social.

En caso de que venda un espacio en su sitio web, hay que verificar la cantidad de visitas en Google Analytics, a las que solo el dueño de la web tiene acceso pero puede enviarte información al respecto. Si por tener presencia en esa web te ofrece gratis un posteo en Instagram, como valor agregado, entonces ya es un negocio y aquí no entra el término periodista gastronómico y mucho menos crítico.

Facebook

Tener un fan page en Facebook con miles de seguidores también puede ser una forma de comunicación gastronómica. Igual que en las anteriores hay que ser claro si se trata de un negocio o el objetivo es hacer periodismo o crítica.

El problema con esta red social es que vive de la pauta y sus cambios de algoritmo han afectado a las fan pages, lo que obliga a poner presupuesto en cada post para que tenga alcance orgánico. Así que hacer una crítica y postearla aquí, como eje de la estrategia de comunicación, es un tema que no tiene suficiente ROI (Return of Investment).

You Tube

Se le llama youtuber, y también se le conoce como vlogger al que usa video para transmitir su mensaje. You Tube es una plataforma que paga a los usuarios por cantidad de visitas, así que si un periodista gastronómico o crítico abarca estas temáticas y es popular podría sostenerse y evitar cobrar por esas reseñas.

De la misma forma debe primar la transparencia. Debe ser claro sobre si su contenido es publicitario para beneficiar a chefs o restaurantes o si sus reseñas son independientes y tienen el objetivo de informar.

La estrategia de un medio digital

Un medio digital (blog) debería tener una estrategia enfocada en estar en todas las redes sociales, las más importantes al menos, para contar su mensaje con los diferentes formatos que existen. De esa forma asegura que su mensaje sea escuchado por distintas audiencias, pero debe primar la claridad del objetivo de su contenido: pagado o no.

De esa forma el lector sabe si está recibiendo contenido basado en el interés del restaurante o es el criterio del periodista el que prima, para la comunicación gastronómica.

Medios offline

Son los medios tradicionales con los que crecimos: periódicos, TV y radios que antes de internet, que trajo la democratización de la información, concentraban el poder de la información. Para algunos estos medios siguen siendo los únicos confiables.

Estos medios offline tienen sus portales digitales que trabajan con la misma rigurosidad de siempre. Sin embargo, el problema es que estos medios se han enfocado en Política, Economía y Judiciales como sus secciones principales, y Gastronomía es la última rueda del coche.

Muchos de estos medios envían al pasante o al menos preparado para cubrir las notas. Y eso es un error porque el perfil del periodista gastronómico debe conocer de historia, sabores, tradiciones, ingredientes y técnicas para hacer una cobertura decente y así evitar el malestar de quienes sí dominan el tema. 

Es hora de tratar a la gastronomía con el respeto que se merece y eso incluye potenciar a los periodistas gastronómicos. Muchos entonces piensan que son los mismos chefs (y con chef me refiero a quien tiene un restaurante) quienes pueden cubrir esta temática. El problema es que habría un conflicto de intereses; imagínese a los chefs escribiendo una columna de lo exquisita que es su propia comida.

Los chefs son chefs y los periodistas gastronómicos están ahí para contar el acontecer de la cocina, las nuevas tendencias y el aporte en las innovaciones. De esta manera la gastronomía (como un todo) crece y se expande.

Cómo hacer Periodismo Gastronómico y crítica

Tomado de la nota: Ser Foodie no es ser Periodista Gastronómico

1) ENTENDER LOS GÉNEROS PERIODÍSTICOS ENFOCADOS EN GASTRONOMÍA

Los géneros periodísticos tiene relación con el objetivo final del comunicador. Es decir:

  • Informar
  • Interpretar
  • Opinar

Género informativo: el objetivo es transmitir datos y hechos concretos de interés público. Por ejemplo, citar al Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca y hablar de cuántas toneladas de papa Yana Shungo, una variedad nativa que se da sobre los 2,900 mt de altura, se cultivan en el país y su consumo. En este caso, las opiniones personales y los juicios de valor no tienen cabida.

Los géneros informativos son:

  • Reportaje
  • Noticia
  • Entrevista

Género de opinión: el objetivo es expresar el punto de vista del autor respecto a los hechos. Su enfoque puede ser proponer ideas para mejorar o cambiar la situación. por ejemplo, hablar de consumir más papa yana shungo, que es una variedad nativa ecuatoriana, en vez de importar papa de otros países.

Los géneros de opinión son:

  • Columna
  • Crítica
  • Cartas al editor, que se usan mucho en los diarios impresos.

Género interpretativo: son aquellos que además de informar un acontecimiento, incluye la opinión del periodista. En el género interpretativo se dan detalles para contar la historia. Por ejemplo, el periodista relata su escalada por el Cotopaxi hasta que llega a la finca de Doña Rosa, quien siembra -desde hace seis años- papa Yana Shungo y la comercializa en un mercado local. La nota mezcla los hechos de la historia y la opinión de que el consumo de este tubérculo apoya al agricultor ecuatoriano. La nota puede terminar contando qué restaurantes usan este ingrediente y lo compran de forma responsable.

Los géneros interpretativos son:

  • Reportaje interpretativo
  • Entrevista interpretativa
  • Crónica

2) ENFOCARSE EN UN PROPÓSITO

El periodista gastronómico tiene un propósito de informar, pero más allá debe tener una responsabilidad. para algunos es rescatar sabores ancestrales, para otros es impulsar el consumo de producto local, para otros es conservar las recetas de la abuela. No importa, la idea es forjar un compromiso con la comunicación y no dejarse llevar por la banalidad del restaurante de moda. En el mundo digital es difícil porque los sitios dependen de atraer visitantes, pero el reto está en encontrar un equilibrio entro lo que atrae clicks y contar historias con responsabilidad.

3) DESARROLLAR UN MANUAL DE ESTILO

Esta es una herramienta para escribir notas homologadas y centralizadas en un estilo. Ayuda porque genera identidad, armonización y da estructura a los contenidos. Lo ideal es crear un manual de estilo enfocado en notas gastronómicas. El manual de El País, aunque no tiene ese enfoque, da ideas para desarrollar uno propio.

4) TENER UN MANUAL DE ÉTICA

Cuando se es foodie es normal aceptar invitaciones en diferentes restaurantes y hablar bien de su comida. Sin embargo, en periodismo gastronómico esta regla no es posible, porque si se acepta algo de la fuente (en este caso el chef o restaurante) no se puede informar con soltura sobre la verdadera experiencia. En pocas palabras, la integridad está comprometida y no es posible comunicar de forma responsable. Una buena práctica es no aceptar los regalos para hacer un trabajo impecable.

"No suelo admitir cortesías, pago mis cuentas, solo pido que me dejen traer un vino de mi bodega personal."

Bernard Fougères

Si el foodie que busca ser periodista gastronómico se enamora de la crítica, debe implementar algo adicional en su manual de ética. Se trata de no dañar a los restaurantes por una sola experiencia. Luciana Bianchi tiene una amplia trayectoria como comunicadora gastronómica, pero también fue chef durante muchos años. Ella fue invitada al Conversatorio sobre Periodismo Gastronómico realizado por Latitud Cero 2015.

Allí contó su experiencia desde ambos lados y es muy clara: “Yo sé lo que es matarme en la cocina durante más de 12 horas diarias y un día que fue malo quizá el plato no salió como tenías planeado y lo prueba un crítico gastronómico. Y ¡zas! sale una página de lo horrible que es tu restaurante y eso es lo más desmotivante para un cocinero”.

Bianchi tiene una fórmula que aplica para evitar esta desmotivación. Cuando va a un restaurante y percibe algo negativo no lo publica; simplemente habla con el chef de lo que sintió, da feedback y un tiempo después regresa para ver si ha mejorado.

Nosotros tenemos la misma visión de Bianchi desde el comienzo. Si la experiencia es mala en un restaurante, no se escribe al respecto, porque es evidente el mal que hace una crítica de este tipo. En cambio, se conversa con el chef y se regresa para ver cómo ha evolucionado.Si la experiencia fue mala en un restaurante es mejor no escribir de ello, porque es evidente el mal que se le hace a un lugar con una mala crítica. Además, para que la crítica sea acertada no solo hay que ir una o dos veces; al menos deben ser tres veces y pagar por lo que se come.

¿Cómo financiar un medio gastronómico?

Al leer esta nota queda la duda de cómo financiar un medio gastronómico, si no se puede recibir dinero por postear en Instagram o hacer parte de una red en una página web que falsea reseñas. La respuesta es pauta publicitaria, tal como lo hacen los medios de siempre, pero con copys atractivos y que impulsen a dar el click en el anuncio, para mostrar resultados a los anunciantes.

Los medios digitales hoy tienen la ventaja, sobre los medios tradicionales, de la segmentación. Es decir, quien lee un medio de gastronomía es porque realmente está interesado en el tema y conocerlo bien impulsa a una decisión de compra. La clave para hacer periodismo gastronómico asertivo es que el medio no se vicie con reseñas falsas y su fuente de financiamiento sean sus espacios publicitarios.

El error en la comunicación gastronómica

Por la proliferación de cuentas en redes sociales, bloggers, vloggers y otros formatos, se ha confundido el marketing con el periodismo y la crítica.

  • El marketing gastronómico es el que hacen expertos en el tema que buscan asesorar a un restaurante o chef para vender más.
  • El periodismo gastronómico es comunicar con los diferentes géneros, de forma imparcial y evitando la cercanía a las fuentes (es decir a los chefs o empresarios gastronómicos).
  • La crítica gastronómica como uno de los géneros periodísticos busca hacer reseñas imparciales con el conocimiento avanzado y estructura de calificación de una experiencia.

No importa la plataforma (Instagram, Facebook, Twitter, Blog, You Tube u otras) la comunicación gastronómica (sea marketing, periodismo, crítica o reseñas pagadas) debe ser transparente para que el lector vea qué consume y cómo lo hace. Hay que empezar por este ejercicio de entender las plataformas y el objetivo o propósito del medio.

Para finalizar los dejo con este video de cómo en España se realizó un experimento social con una falsa influencer, que compró seguidores y cómo, entre otras cosas, comía gratis en los restaurantes de moda. Quiero que esta nota con sus diferentes recursos nos dé una lección para despertarnos y hacer una buena comunicación gastronómica, una más transparente al menos.

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