Ecuatorianos prueban las cholas de Guano

Uno no se imagina que la mezcla de harina, mantequilla, manteca de chancho, agua tibia, anís, panela molida y otros ingredientes desemboca en algo tan delicioso como las cholas de Guano. Este es un pueblo a 20 minutos de Riobamba (en Ecuador) en el que estos panes con relleno de panela son una tradición que cariñosamente se llaman cholas.

Esta es básicamente una tradición que ha pasado de generación en generación entre varias familias y en ese poblado es fácil encontrar cholas en cada esquina y su precio por porción bordea los USD 15 centavos.

Mi objetivo como periodista gastronómica es mostrar al mundo el potencial gastronómico de Ecuador, pero si los mismos ecuatorianos no conocen su comida, esta labor se complica. Por esta razón creamos el proyecto “Ecuatorianos prueban…” en el que sentamos a la mesa varias personas de diferentes regiones del país para que prueben un producto específico, y esta vez fueron las cholas de Guano.

Esta vez se sumaron al proyecto Juan David Nuñez, Joseph Solís, Diana Ante y Daniel Portilla, quienes probaron por primera vez estos manjares riobambeños.

El proyecto aún es pequeño y requiere más energía, pero en un mundo en el que grandes marcas como Nestlé se apoderan de las cartas de postres para dar productos empaquetados y sin identidad, como lo que está ocurriendo en Lisboa (Portugal), valorar los productos propios como las cholas de Guano es un paso para impulsar a Ecuador como un destino gastronómico. Obvio, la mejor manera de mostrar el mundo el potencial del país es conociendo lo que tenemos y valorándolo porque en gastronomía, como en cualquier otra área de la vida, primero hay que quererse a uno mismo para que el resto valore lo que somos.

Lo que más orgullo nos da es que después de lanzar este video, las personas comenzaron a reconocer las cholas de Guano en las calles de Quito que son vendidas en paraderos de buses y transporte público. Así que si pensó que debía viajar hasta Guano para probar este manjar, está muy equivocado.

Eso sí, el sabor de las cholas de Guano en su pueblo de origen no tiene comparación y ya estando allá puede darse un salto a Riobamba para probar su hornado y los jugos con hielo del Chimborazo traído por el mismísimo Baltazar Uzhca, el último hielero, quien viaja una vez a la semana hasta este volcán por el hielo más puro que le da el mejor sabor a los jugos del mercado.

Riobamba es una ciudad tranquila, que no supera los 200.000 habitantes, pero su movida gastronómica es dinámica, en especial los fines de semana en los mercados. Por ejemplo, La Merced, en pleno centro de la ciudad, es un tributo a los sabores de esta zona. Ecuador es una aventura pero primero sus propios habitantes deben conocer lo que tienen y valorarlo para mostrar al mundo el potencial de sabores que existe.

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