Concurso busca al próximo vocero gastronómico

Cuando vi a varias marcas conocidas anunciar que eran parte de un concurso que buscaba al próximo blogger gastronómico me dio curiosidad y susto. Curiosidad por saber de qué se trataba y susto porque no sabía con qué parámetros iban a calificar un trabajo tan duro como el de escribir sobre gastronomía. Hay que entender que blog es solo la plataforma y en realidad no importa cuál sea, la comunicación sobre este tema requiere rigurosidad. Asimismo, el periodismo se basa en pluralidad, así que decidí contactar a la persona encargada del concurso para  profundizar sobre el tema, en vez de caer en especulaciones.

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Investigué de quién se trataba y encontré que el gestor de Ecuador Food Blogger (así se llama el concurso) es Julio Sánchez, un emprendedor tecnológico. Le escribí un mensaje interno por Instagram, más o menos en este contexto:

- Quiero hacerte una entrevista sobre este concurso que están lanzando. Pero debo advertirte que voy a ser muy crítica porque no comparto el tema de influencers en gastronomía y no sé si estés de acuerdo.

-Perfecto. Quisiera explicarte primero que el concurso no busca influencers sino más bien voceros. Me gusta el feedback, y antes de que comiences con las preguntas críticas quisiera explicarte qué es lo que quiero hacer con este concurso. 

Después de un intercambio de mensajes, quedamos en reunirnos a las 16:00 del lunes 29 de octubre del 2018. Con este contexto, la entrevista comenzó así:

¿En qué consiste Ecuador Food Blogger?

Es un concurso pensado para chefs, foodies, sommeliers, reposteros, mixólogos, baristas, bartenders y todos aquellos apasionados por la gastronomía que tengan ganas de comunicar sobre la gastronomía del país. Los interesados pueden inscribirse en nuestra página con su cuenta de Instagram.

¿Entonces los concursantes no tienen que tener un blog?

No. Pueden inscribirse solo con su cuenta de Instagram e incluso pueden abrirla desde el momento que comienza el concurso. La idea es que participen durante el mes que duran los retos con diferentes actividades que reflejen su pasión por la gastronomía. Justamente uno de los premios es ayudarles a abrir un blog y darles toda la asesoría para que lo hagan bien.

Ahora que mencionas lo de hacerlo bien ¿entiendes la responsabilidad que hay detrás de hacer periodismo o crítica gastronómica? ¿cómo van a enseñar la ética de este trabajo al ganador para que haga un buen trabajo?

No tenemos un plan orientado a ética periodística como tal. Sin embargo, tenemos auspiciantes como Urko que dará una inducción en su barra; asimismo, Isveglio impartirá tres cursos de barismo o L'Artisan enseñará cursos de panadería profesional.

Creemos que esta enseñanza le dará luces al ganador para entender que la comunicación gastronómica va más allá de tomar foto a un plato y decir lo rico que estaba. Todos los premios están orientados a que valore este trabajo y entienda la gastronomía por detrás.

¿Cómo le van a enseñar al ganador a financiar su medio sin que cobre por las reseñas?

Le daremos todas las herramientas para que haga un buen trabajo. Ese acompañamiento de clases y asesoría tomará tres meses y desde ahí el ganador será responsable de comunicar la gastronomía con sus herramientas. Esperamos que lo haga bien y de forma responsable.

¿Qué calificarán de los concursantes?

  • Buena imagen
  • Interacción con la audiencia
  • Creatividad
  • Storytelling
  • Fotografía

¿Qué buscan con este evento?

Dar espacio a los más pequeños. A esas personas que aman la gastronomía pero no han tenido los incentivos para comunicar. Hemos trabajado la organización de este concurso por varios meses, uniendo a diferentes marcas, grandes y pequeñas, del país para que trabajen con el ganador.

De alguna manera, lo que buscamos es democratizar la gastronomía, hacerla accesible con las diferentes herramientas tecnológicas. En este proceso hemos visto que hay poco apoyo a quienes están comenzando y que el influencer tiene más poder que el mismo crítico. Entonces queremos cambiar eso con esta iniciativa.

¿Por qué nace esta iniciativa?

Surge de conversaciones con amigos chefs y otros emprendedores gastronómicos que se quejaban de que hay muy pocos espacios gastronómicos y que no tener crítica hace que el comensal ecuatoriano no valore las propuestas. Entonces convocar y visibilizar a estos actores que tienen la pasión, nos pareció importante para mapear y entender qué potencial hay.

Pero para educar al comensal se necesita más que un concurso. El comensal ecuatoriano no está en el punto de valorar un menú degustación de 8 platos, con cocción de carne de cerdo con chicha de jora por 16 horas a fuego lento, y menos pagar USD 80 por esa experiencia. ¿Cómo esta iniciativa va a cambiar esto?

Entiendo que aún falta un camino por recorrer pero hay que dar primeros pasos y este es uno de esos. Hay que educar a los comensales pero también hay que dar la oportunidad a estas personas con pasión hacia la gastronomía para que compartan su experiencia y muestren al mundo el potencial de sabores que tiene Ecuador.

¿Cuántas marcas auspician?

25 marcas. Por mencionar algunas: Corfú, Cyrano, Urko, Pacari, Isveglio, entre otras.

¿Cuáles son los premios?

Son USD 10.000 en productos y servicios de las diferentes marcas. Por ejemplo, asesoría para hacer un blog, clases de barismo y preparación de pan artesanal, entre otros.

¿Quiénes son los jueces?

Son las 25 marcas auspiciantes y la audiencia. Cada marca tiene, por decirlo así, un punto de calificación y las personas también podrán votar por el concursante que mejor les parezca.

Lo que me quedó después de la entrevista

Ecuador es un país que está en un limbo gastronómico. Existe potencial en ingredientes y platos, pero el consumidor no come Ecuador, o lo come pero no con orgullo. Quizá no hay suficientes comunicadores gastronómicos para impulsar esa cultura y en eso estamos fallando, y justamente este concurso busca revertir eso, al menos democratizar esta labor.

Sigo pensando que esto debe hacerse con responsabilidad, porque existe la percepción que periodismo gastronómico o crítica es comer gratis, y no lo es. Así que el ganador debería tener claro que esto va más allá del glamour de los restaurantes y es un compromiso de comunicar en el largo plazo, con disciplina y responsabilidad. Sin embargo, hay que intentar nuevas cosas porque las que hemos hecho siempre no están funcionando.

Hay iniciativas que buscan que Ecuador quede en los Latin America's 50 Best y otras de investigación y revalorización de sabores, pero sigue fallando la comunicación. Desde las entidades públicas se gastan recursos pero no existe una verdadera formación a periodistas y comunicadores en el tema. El camino no son los influenciadores, pero animar a los jóvenes a que comuniquen sobre esto podría ser un primer paso. No sé, hay que ver cómo termina este experimento.

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