Así fue el comienzo de Latitud Cero 2015

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El mundo está cambiando; esta es una frase trillada que se usa mucho por estos días con la evolución acelerada que se vive por el internet y las redes sociales. Y es cierto, ya no hay telegramas y el correo físico solo se usa para acceder a los servicios de Amazon; el mundo está corriendo y un simple mail basta para expresar un malestar en el trabajo o un sentimiento de amor, sin diferencia alguna.

El mundo también está cambiando en las cocinas, pero no de forma acelerada; más bien está regresando a sus raíces, a la paz que da recibir una carta por correo. Al menos así se vivió el primer día, 15 de octubre, de Latitud Cero 2015 en el que los expositores nacionales e internacionales reflejaron ese vínculo con la naturaleza, esa pasión por investigar, por sentarse a comparar cientos de recetas de sus abuelas hasta replicar ese sabor de la memoria.

Por ejemplo, el chef sueco Magnus Ek, quien lleva décadas sentando las bases de una más que interesante nueva cocina sueca, trabajó con ingredientes insólitos como una suerte de vinagreta con dientes de león y otras hierbas comunes en los prados de su país.

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Esta creatividad no es nueva, él comenzó su trayectoria  en una remota isla rural y minera llamada Oaxen, a una hora de Estocolmo. Allí inauguró en 1994 el restaurante Oaxen Krog, un templo que funcionaba menos de seis meses al año y desde el que comenzó a investigar las posibilidades gastronómicas de los productos del entorno. En la actualidad, Magnus aplica a  esta misma filosofía en su nuevo restaurante (abierto en 2013 con el mismo nombre y junto al bistró Oaxen Slip) en la capital sueca.

Otro expositor genial fue Sang Degeimbre quien mostró por qué está en la cima de la gastronomía mundial. Su fuente es la eterna experimentación como usar tecnología de ultrasonido en diferentes ingredientes para desarrollar nuevos sabores y texturas.

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El evento también contó con Mario Castrellón, un chef panameño quien ha investigado profundamente a las comunidades indígenas de su país para descubrir esos sabores ancestrales y los ingredientes. El descubrimiento ha sido asombroso: 20 variedades de arroz, una suerte de aceite de trufa, entre otros sabores que ya no se disfrutaban en Panamá...de esta forma ha posicionado su restaurante Maito.

También se dieron premios. El Restaurante Urko encabezado por Juan Sebastián Pérez y Daniel Maldonado recibió el premio a la Cocina más Innovadora; otro gran ganador fue Hoja Verde que obtuvo la Barra Dorada...

Latitud Cero 2015 comenzó con el pie derecho, como inicia una relación con cartas de amor escritas a mano. El resto de días habrá una agenda de lujo que promete seguir enamorando. Les contaremos más a medida que asistamos a nuevas conferencias..

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