Carta de postres Nestlé: el fin del purismo

Hace poco estuve en Lisboa y algo llamó mi atención. En más de 10 restaurantes la carta de postres era igual a la de los otros con la marca de Nestlé predominando en el diseño del menú. Se trata de la carta Postres Helados Nestlé, en el que ofrecen dulces preparados con este producto de la multinacional. Es como una farsa, ya que en el caso del Crème brûlée, la crema es reemplazada por helado de nata y la corteza crocante por un caramelo que no se rompe.

El tiramisú era una torta de capas de helado de café y syrup de chocolate, que engaña a la vista porque se ve apetitoso, pero al saborearla se pierde toda la magia de este postre italiano que en realidad se prepara con queso mascarpone y espresso.

En la página web en la que Nestlé ofrece este producto para restaurantes promete alta rotación del producto y aumentar el ticket promedio de consumo.

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La pregunta entonces es ¿por qué el consumidor prefiere postres falsos que el purismo de un buen  crème brûlée o un tiramisú? siempre hemos dicho que en América Latina hay una ausencia del buen comer pero que en Europa, un continente donde el consumidor es más exigente es raro que suceda esto.

Quizá esos restaurantes están pensados para turistas y Nestlé identificó una oportunidad de negocio para esos lugares porque justamente los comensales comen cualquier cosa. Si es así, está bien, pero sí preocupa que el purismo de preparar un postre se cambie por poner un helado bañado en syrup.

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Nestlé tiene todo el derecho a crear su línea de negocio, pero el hecho de que un tiramisú cambie el queso mascarpone por helado de café y la crema aromatizada con vainilla de un crème brûlée sea reemplazada por helado industrial de nata, hace que reflexionemos hacia dónde va la gastronomía. La culpa no es de las multinacionales sino de los consumidores, que valoramos más la rapidez de un plato que la calidad de los ingredientes.

En mi caso, no cambiaría nunca la experiencia del caramelo de un crème brûlée romperse y hundir la cuchara en una crema sedosa, como en este video que hice en Cyril, uno de los mejores lugares en los que sirven este postre francés en Quito. Este postre (el del video) no tiene nada que ver con aquel helado de nata y caramelo líquido que comí en Lisboa.

Es hora de que como consumidores exijamos más para volver a las raíces. Preferir una receta bien trabajada, con ingredientes de verdad que también genere rentabilidad para los restaurantes pero eduque nuestro paladar, si perdemos el purismo gastronómico, lo perdemos todo.

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