Panadería La Fábrica: excelente té en Quito

La complejidad y la perfección son dos cualidades que atrapan y el té tiene ambas. Según la tradición china hay tres factores decisivos para lograr que esta bebida quede perfecta: el agua, la tetera y la forma de calentarla. De hecho, se dice que el carbón es el amigo, la tetera es el padre y el agua es la madre del té.

El agua en sí, como todas las madres, es vital para que la bebida salga perfecta. Lu Yu, maestro de Té (733-804) indicó que el agua de mayor calidad es la que se desliza lentamente a través de las estalagmitas; luego la de lluvia y después la que proviene de la montaña. En este caso la peor es la de pozo o lago, porque no tiene el dinamismo de las anteriores. Solo esto ya demuestra la complejidad del té y a qué se debe su perfección.

Tener un té con ese purismo en Quito es difícil, pero debe haber lugares que trabajen con la misma pasión que lo hacen en China. Por ejemplo, el uso de agua embotellada no es sinónimo de buena garantía en la calidad del té. Ya que esta variedad es rica en carbonatos y minerales que hacen pesada la bebida. Como consumidores es nuestra responsabilidad preguntar sobre los procesos y cómo se prepara el té, para exigir un mejor producto.

El té es una bebida muy noble que requiere la mayor perfección durante el proceso para obtener el mejor producto.

"De la única manera que Ecuador impulsará una verdadera cultura del té es enseñando al consumidor cómo tomar esta bebida, cómo se produce, cómo se sirve...entender que se trata de un ritual milenario y no de una tarde de chisme entre amigas".

Pero para eso hay que conocer las variedades y entender la evolución de esta bebida. Hubo una época en la que se creía que el té verde y negro procedían de plantas distintas, sin embargo los seis tipos principales (blanco, verde, negro, Oolong, aromatizado y prensado) y las múltiples variedades que hay dentro de cada categoría, son el resultado de los diferentes métodos de elaboración.

VARIEDADES DE

  • El té blanco, por ejemplo, sale de los brotes más jóvenes de la Camelia sinensis, que son secados al sol. Por ese proceso tiene alto contenido en antioxidantes y solo contiene 1 miligramo de cafeína (mientras el café bordea los 40 mg).
  • El té verde es diurético ya que posee antioxidantes y previene el envejecimiento.
  • El oolong, también conocido como azul, es semifermentado ya que sus hojas se colocan en paños grandes que se exponen al sol por una hora, donde se inicia una ligera fermentación.
  • El té negro incluye un proceso de marchitado, enrollado, fermentación y secado, que se caracteriza por tener un efecto energizante.
  • En cuanto al té rojo, conocido como pu-erh, es depurativo y elimina grasas.

Además de estas variedades, cada creador de té va mezclando sabores como tonos de piña o papaya, vetas de naranja y chai, sabores a mortiño y frambuesa...todo se vale, pero la regla es saber mezclar para que la experiencia en boca sea buena.

No es un secreto que estos días he estado explorando diferentes tipos de té y lugares. La verdad en algunos he encontrado el sabor que quiere la gente, no sé algo como la complacencia del consumidor. Pero no había dado con un sabor que me atrajera hasta la médula y me hiciera escribir este artículo. 

Panadería La Fábrica

Esta es una panadería de autor que conozco hace algún tiempo, incluso cuando estaba en Cumbayá; ahora está en La Portugal y casi Catalina Aldaz. Siempre he amado sus desayunos por la creatividad de su chef Xabier Echeverría, quien cada fin de semana prepara variedades de pan artesanal y huevos con espárragos, pesto, tocino o quesos para dar una experiencia de desayunos espectaculares y novedosos, cada fin de semana.

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En la búsqueda de buen té, el chef Andrés Davila, quien antes estuvo a cargo de la cocina de Casa Gangotena me recomendó probar el té de La Fábrica, que fue traído por él desde China. De hecho, la tesis de Dávila de sommelierie es sobre maridaje y blends de té. Él recorrió el gigante asiático y trajo variedades a las que agregó mezclas, como la que se encuentra en La Fábrica: té verde con vetas de chai y naranja.

te-verde-quito

La búsqueda del mejor té sigue. Me cuentan que en el norte de Quito hay un japonés que casi no habla inglés o español, pero se hace entender con señas y ofrece un té con todo el ritual que se merece esta bebida. Porque no se trata de tazas lindas y ya, cada aspecto a la hora de servir esta bebida ancestral cuenta. ¡Seguimos en la búsqueda!

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